Una tecla de dios es hundida
y las imágenes desechan la
realidad de pájaro que he soñado
aparece en las luces de neón
un mundo terrible; esta noche
la pantalla de cátodos
me delata mi rostro de
caballero medieval, un
guarda de tesoros, castillos
de guerras y traiciones
Las imágenes una vez mas
disecadas discurren como
muecas de un solitario.
Un lector lee;
mientras el latir de los cuerpos
en otra habitación luchaban con el sexo
apenas unos minutos.
Ellos, pensó - ya acabaron su jadeo de mediodía -
una vez mas el silencio se apodera de esa ventana;
quizás yo sea quien jadee en una
noche filantropica, y disfrute de una diosa. El lector
mismo se da una palmadita
en la espalda sabe que no es un dios
sabe que su mejor filantropia es la
hora del silencio.
y las imágenes desechan la
realidad de pájaro que he soñado
aparece en las luces de neón
un mundo terrible; esta noche
la pantalla de cátodos
me delata mi rostro de
caballero medieval, un
guarda de tesoros, castillos
de guerras y traiciones
Las imágenes una vez mas
disecadas discurren como
muecas de un solitario.
Un lector lee;
mientras el latir de los cuerpos
en otra habitación luchaban con el sexo
apenas unos minutos.
Ellos, pensó - ya acabaron su jadeo de mediodía -
una vez mas el silencio se apodera de esa ventana;
quizás yo sea quien jadee en una
noche filantropica, y disfrute de una diosa. El lector
mismo se da una palmadita
en la espalda sabe que no es un dios
sabe que su mejor filantropia es la
hora del silencio.

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