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POEMAS I Y II


TURBULENCIAS

Te di mi mundo
Foráneo, pudiste encontrar
Un sí.

DESEOS
Vulnerable como el viento es la vida
Dura menos que un respiro
Y nadie imagina cuando será
El día de la partida hacia el infinito.
Es, cuando pienso en
Que nos hemos convertidos
¿En cadáveres?
En hígados andantes que suelen zapatear
La dulzura del deseo (…) y figurar ante el monumento del perdón
La decisión equivocada?
Me duele la vida, pues ella
Es como un imán y el solo
Imaginar su dejadez…
Todos los días parecen octubres sin risas encantadas
No hay flores no hay primaveras.
Pensaría muchas cosas
Dejaría derramar mi cuerpo
Sobre el satín…dejaría pasar hasta el amor de mi vida
Solo para saciar mi ego
Pero jamás desearía estar bajo toneladas
De palabras muertas y llantos sin alegrías
En fin, me dejas llevar como pluma sobre
Una carretera vacía.
Me torturas con tu realidad
De flecha rota, me dejas al azar, al vaivén de una fila
De hormigas bien ordenadas, me pides monedas a la
Entrada de un banco, te introduces en mi mente
Y te edificas para fundar miles de civilizaciones
Como si tú firme voluntad fuera de apio y aroma de coliflor
¿Coliflor?
En verdad tu delirio me ha hecho sentir y desear
La vida para siempre. ¡Y no es delirio!



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